..â€No sabes cuántas veces he pensado en ello 
Asà se referÃa un buen amigo mÃo al accidente del AF447 cerca de Fernando de Noronha a propósito del incidente que él mismo tuvo haciendo la ruta Salvador de BahÃa -Madrid, volando para una importante lÃnea aérea española. Dejadme que os cuente lo que le sucedió y entenderéis sus palabras.
Era para ellos un dÃa normal. Una vuelta más a casa después de un ida y vuelta de larga distancia. En este tipo de vuelos despegas un dÃa de Madrid, llegas al destino y al dÃa siguiente haces la vuelta. En resumen unas 25 horas de trabajo en menos de 72. La vuelta se presentaba como un vuelo rutinario. Como elemento reseñable, si cabe, se podÃa destacar una zona de “intertropical†muy activa desde el Ecuador hasta el paralelo 5ºN
La Zona de Convergencia Intertropical (ITCZ por sus siglas en inglés) es un cinturón de bajas presiones situados entre los trópicos de Cáncer y Capricornio que abrazan al paralelo 0º o Ecuador. La incidencia plena de la radiación solar en la zona durante todo el año produce una elevada temperatura de la superficie del océano, asà como una gran evaporación del agua, que al convertirse en Vapor de Agua pasa a la atmósfera en estado gaseoso. Si a esto unimos una gran diferencia de temperatura entre las capas altas de la troposfera y las bajas, tenemos el cóctel servido de una gran inestabilidad atmosférica y la correspondiente formación de nubes convectivas (Cúmulo Nimbos) que se agrupan en grandes celdas de entre 5 y 15 núcleos a lo largo de cientos de millas náuticas, y que en ocasiones (dado que la tropopausa alcanza en el Ecuador su altura máxima) alcanzan los 56000 pies de altura.
Como quiera que un vuelo normal se suele desarrollar entre los 31000 y los 43000 pies , y que los núcleos tormentosos se alinean paralelos al Ecuador, el resultado es una auténtica “barrera meteorológica†que está presente siempre en mayor o menor medida en los vuelos entre Europa y América del Sur.
Por otro lado, diversos estudios acerca de las nubes de formación convectiva, esas que vemos crecer en verano, que alcanzan su máximo apogeo a última hora de la tarde, que descargan agua o granizo y que se van como vinieron; han demostrado que dentro del corazón de esos gigantes vivos de vapor de agua se desarrolla una potencia destructiva equivalente a dos bombas atómicas similares a las que arrasaron Hiroshima, gracias a la violencia de sus corrientes ascendientes y descendientes y a la gran cantidad de material que es elevado en su interior hasta los 15000 metros de altura, básicamente grandes trozos de hielo que pueden alcanzar los 20 metros de longitud.
Ese dÃa habÃa un “intertropical†pronosticado entre más o menos el Ecuador y el 5ºN, con Cúmulo Nimbos cuyos topes superiores se esperaban a 52000 pies agrupados en grandes celdas, zonas de turbulencia moderada (esa que intranquiliza mucho al pasaje e incomoda a la tripulación) y otras tantas de engelamiento severo. En volar cinco grados de meridiano se vienen a emplear unos 40 minutos. 40 minutos esquivando núcleos y buscando la mejor manera de atravesar esa “barreraâ€.
El engelamiento es otro de los “efectos